Ocho de cada cien células FV salen con tara de fábrica

El 8% del total de la producción de células fotovoltaicas presenta defectos. Lo dice el Centro Tecnológico Aimen, que acaba de anunciar que ha ideado “un sistema láser para fabricar módulos fotovoltaicos óptimos a partir de células solares defectuosas”. El sistema ideado es el fruto de un proyecto de I+D que se denomina Reptile y con él “se podrán recuperar todas las células con taras que produce la industria fotovoltaica”, según Aimen.

El Centro Tecnológico gallego Aimen lidera un proyecto europeo de I+D “para desarrollar un dispositivo láser destinado a la reparación de células FV dañadas durante su proceso de fabricación, para producir con ellas nuevos módulos fotovoltaicos, de características mejoradas y con formatos personalizados”. Precisamente esta semana se ha celebrado la reunión de lanzamiento de la investigación en las instalaciones del centro en O Porriño (Pontevedra, foto). Esta investigación ha recibido el apoyo del VII Programa Marco de I+D de la Unión Europa, y en ella Aimen cuenta con socios de varios países.

El problema estaba perfectamente identificado: las células con tara que produce la industria fotovoltaica –apunta Aimen– constituyen un 8% del total de su producción y “hasta ahora el mercado no contaba con ninguna solución efectiva para la reutilización de estas piezas rechazadas”. Pues bien, según este centro tecnológico gallego, eso ha estado sucediendo, efectivamente, “hasta ahora”, porque Aimen asegura que ha ideado un nuevo dispositivo que permitirá producir, a partir de esas células taradas, “nuevos módulos FV de geometría personalizada para todo tipo de soluciones de integración arquitectónica (edificios, infraestructuras, señalización) y a un coste reducido”.

El sistema de aprovechamiento de esas células defectuosas es fruto del proyecto de I+D Reptile (Repairing of Photovoltaic Wafers and Solar Cells by Laser Enabled Silicon Processing), una iniciativa internacional que ha recibido el apoyo del Séptimo Programa Marco de I+D de la Unión Europea, iniciativa en la que Aimen cuenta con socios procedentes de distintos países: ISC Konstanz, un centro alemán puntero en investigación sobre energía solar; y tres firmas del sector fotovoltaico; Solartec (checa), Ingesea (española) y Enopsys (griega). El proyecto Reptile, coordinado por Aimen, “proporciona una técnica automatizada que permite aprovechar los módulos solares estropeados, mediante la aplicación de tecnología láser, obteniendo nuevos productos de alto valor añadido”, según el centro tecnológico gallego.

Pymes y láser

Según el comunicado difundido esta semana por Aimen, “además, con esta técnica se pretende introducir un nuevo actor en la industria de la energía solar: las pequeñas y medianas empresas (pymes), “que centrarán su actividad en pequeñas áreas de aplicación fotovoltaica personalizada”. Asimismo, añade Aimen, Reptile “también genera una nueva vía de negocio para el sector europeo de los equipos láser, con una nueva aplicación industrial para los mismos, por lo que este dispositivo automatizado tendrá, de este modo, repercusiones positivas en todos los agentes de este campo de actividad: fabricantes, proveedores, instaladores, etcétera”.

www.reptile-project.eu